Agosto agoniza lentamente, es curiosa la forma en que pasan los últimos días de este mes, siempre con esa mezcla de nostalgia y de satisfacción. Nostalgia por las semanas que quedan atrás, por aquellas vacaciones prometidas, disfrutadas o anheladas, por las sonrisas en una terraza a pie de playa o por las miradas cómplices que se dibujan debajo de una sombrilla. Satisfacción por lo vivido, por lo cumplido, por lo disfrutado, por todo lo que quedará guardado en un rincón muy especial de ese baúl en el que vamos recopilando los instantes que nos hacen ser quien somos. Así es agosto, así es el final del mes del verano, siempre especial, siempre único.

Y este año, un 2010 que está resultando, no me lo negaréis, extraño en infinidad de asuntos de nuestro día a día, en qué estamos descubriendo que no somos un país donde abunde la panacea, si es que la hay, siquiera el que algunos creyeron que podíamos llegar a ser, en qué las cifras no acaban de cuadrar y en el que todos miramos preocupados hacia otro lado cada vez que nos explican lo que costaron y lo que costarán nuestras viviendas, el mes de agosto ha sido –as usual– nuestro pequeño reducto de paz.

Pero todo lo bueno se acaba. Incluso los oasis se dejan atrás –aunque ahora que he mencionado esta palabra me pregunto cómo vivirán estos días aquellos que viven instalados en el oasis catalán…en fin–. Quedan lejos los paisajes, las experiencias, las sensaciones… se convierten en un dulce recuerdo que pasa a formar parte de los instantes que nos permiten afrontar lo que está por venir. ¿Y qué está por venir? Cómo respuesta un tópico: el nuevo curso… ¡menudo curso!

En Catalunya nos esperan las elecciones más interesantes de los últimos años. Con el desgaste de imagen, recursos y soluciones, ofrecido por el tripartit, nos encaminamos hacia una nueva forma de hacer política y, por lo tanto, de gobernar el país. ¡Ojo! Queda por cuantificar el peso, final, que tendrá el voto independentista ahora que Laporta ha saltado a la palestra, y que los de Carretero irán, finalmente, por su lado. Será un reto para Mas y los suyos, por otra parte dudo que Puigcercós consiga sacar a ERC del estado de depresión en que parecen sumidos y espero que no se repitan errores del pasado en forma de uniones que quizás no sean las más adecuadas…

Sin embargo, las emociones fuertes no acaban aquí, ni-mucho-menos. La crisis sigue azotando a pequeñas y medianas empresas (e incluso a alguna mayor), el empleo se verá castigado con los despidos que se produzcan tras la campaña de verano, las hipotecas repuntan, aunque aseguran que el regulador va a mantener los tipos bajos hasta finales de 2011, mientras que, al otro lado del show volveremos a ver a la rubia-de-oro-española haciendo sus tours por la televisión mientras organiza un nuevo espectáculo mediático, además dejaremos que debates absurdos sean la obsesión de las portadas de los diarios y de las camarillas televisivas permitiendo que lo que realmente importa siga quedándose en un segundo plano, porque sí, porque somos así y nos gusta darle más importancia a lo líos de faldas de un cantante que a la inversión en I+D que se pueda llevar a cabo en el país.

Visto así, queda claro que salir airosos de este 2010, mirar atrás en el tiempo y ver que se consiguieron llevar a cabo algunos proyectos interesantes, será un reto mucho mayor que cualquier otro que podamos asumir. Así que, sin más dilación, me pongo a trabajar para seguir dando forma al ProyectoK, esperando que pueda  llegar a ver la luz.

Todo sin olvidarme de ti y de la segunda parte de tu historia, Adriana, ya sabes la única verdad:
Caminante son tus huellas el camino y nada más;
caminante, no hay camino se hace camino al andar.
Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino sino estelas en la mar…

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Hoy, El Enigma de Adriana viaja al Agujero de las cosas perdidas, porque allí, nuestra amiga Montse Carrasco nos ha dedicado una de las mejores críticas jamás escritas -y publicadas en cualquier medio- de la historia que se esconde detrás de Los Ángeles No Deberían Pecar.

Cosas así nos animan, Adriana, a seguir luchando para que todos, muchos más, puedan empezar a descubrir tú secreto, el de todas ellas… ¿aún no lo conocéis?… os dejo con las palabras de Montse, y a ella le doy la bienvenida a nuestro pequeño mundo… la respuesta al Enigma está, cada día, más cerca

Enigma resuelto

¿Qué haríais si descubrís que tenéis la oportunidad de hacer algo muy importante, no por vosotros, para muchas personas, y cambiar el rumbo de la historia? ¿Estaríais dispuestos a seguir adelante aunque esto suponga renunciar a lo que más amáis? Adriana es una superheroina, atesora un gran poder, pero todo poder conlleva una gran responsabilidad y la consiguiente renuncia a muchas cosas.

Tenía guardado en el agujero de las cosas perdidas el libro “Los ángeles no deberían pecar” desde el pasado Sant Jordi. Ha sido este verano cuando me he sumergido en él y he buceado en la vida de Adriana para descubrir el misterio de una historia mágica enmarcada en un mundo real. Una realidad que muchas veces es cruel pero que también es capaz de llevarnos a una inmensa felicidad. Nuestra realidad; a veces monótona y aplastante, pero cargada de magia y fantasía si le aplicamos la dosis adecuada de curiosidad.

La historia de Adriana es un reflejo de nuestro crecimiento personal. De caminar por la vida despierto o dormido. Del miedo a descubrir algo fascinante que luego nos paralice porque no sabemos cómo afrontarlo. Una historia de trenes que pasan sólo una vez pero que pueden volver a apearse de nuevo aunque un día y a una hora distintas.

En ocasiones hipereal y en otras sumamente fantástica, agua dulce y agua salada se mezclan para crear otra realidad. La del mundo de Adriana, que después de descubrir su enigma, dormitará en mi memoria hasta que una chispa de vida y curiosidad la haga despertar de nuevo.

http://nodeberianpecar.tumblr.com

¿Os imagináis qué pasaría si tuviéramos la oportunidad de conocer nuestro destino? No me refiero a esas historias sobre cartas que van y vienen, a las notas ocultas en las galletas de los restaurantes orientales, ni a videntes que predicen el supuesto futuro en un fantástico ejercicio de imaginación colectiva. No. Me refiero a conocerlo de verdad. A saber qué nos deparará mañana el día, o incluso hoy mismo, esta tarde, dentro de unas horas. Y, más aún, el año que viene, dentro de cinco, diez, el día en que todo se acabe o vuelva a comenzar.

Sí, es un argumento repetido y reiterado hasta la saciedad en centenares de películas, de mejor o peor reputación, a lo largo de los últimos años. Pero, insisto, ¿os lo imagináis?

La vida está llena de elecciones. Cada elección te lleva a desestimar una opción. Cada opción desestimada generaría cientos de alternativas. Cada una de esas alternativas nunca verá la luz. O al menos eso es lo que debemos suponer. ¿No sería una locura conocer todas las opciones?

No me gusta predecir, ni tampoco procrastinar, no soy capaz de lo primero y lo segundo me parece una pérdida de tiempo. Me conformo con inventar, imaginar y crear alternativas, mejores o peores, a lo que resulta evidente que es el día a día. Sin embargo, si tuviera ese don, si pudiera saber qué va a pasar un minuto antes de que sucediera, me pregunto si sería capaz de utilizarlo para algo mejor de lo que se suele presuponer. Y, cuando me dicen aquello de lo infrautilizado que está el cerebro pienso que ha de ser posible. Todo es posible. ¿Por qué no puede ser posible?

Hace años, muchos años ya –es que empiezo a tener una edad…– escribí uno de mis primeros relatos. Es, sin duda, uno de los que más me ha gustado desde siempre. No gira exactamente entorno a este tema, pero sí tiene algo que ver con lo siguiente. Cuando uno dice, insinúa, que tiene una habilidad especial, del tipo que sea, nuestra sociedad inmediatamente le emborracha a base de sustancias químicas para aplacar su locura. Al final, lo normal es lo único bueno. Lo normal es lo que se supone que somos nosotros. Y lo anormal es lo que debe ser aplacado. Y aquí sí que me atrevo a predecir el futuro, da miedo pensar en lo que pueden llegar a controlarnos a base de aplacar por razones de salud mental… ¿no creéis?

Pero bueno, al final, todo se reduce a algo tan sencillo, tan poco comprometido, como disfrutar del instante. Del momento. Y este momento se merece algo dulce y bueno. Me apunto a un absolutamente recomendable pastel artesanal… ¿verdad Adriana?

Por cierto, si queréis leer el relato del que hablaba antes, os invito a hacerlo aquí: nodeberianpecar.wordpress.com... iré colgando más, así que -si os gusta- no lo perdáis de vista ^^

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Esta ciudad se está apoderando de mí. Si no me voy pronto me voy a volver tan rudimentariamente sanguinario como los naturales. ¿Qué ha pasado? Docena y media de asesinatos desde que estoy aquí: Donald Willsson; Ike Bush; los cuatro italianinis y el agente de Cedar Hill; Jerry; Lew Yard; Jake el Holandés, Whalen el Negrito y Put Collings en Silver Arroz; Nick el Grandullón, que me cargué yo; el rubio que el Susurro mató aquí; Yakima el Bajito, el que entró en casa de Willsson; y ahora Noonan… Eso suma dieciséis en menos de una semana, y los que vendrán.

… Los que vendran. Hará una década, ya, de cuando destapé el tarro de las esencias de Dashiell Hammett en su Red Harvest (Cosecha Roja). Después llegaron otros títulos que pasaron a generar, en mí, una ferviente admiración por el autor de The Maltese Falcon, The Glass Key o The Thin Man, todos ellos absolutamente imprescindibles en la estantería que ha configurado mis preferencias literarias, pero sobretodo, necesarios para comprender mi propio mundo literario. Porque aunque yo, cómo escritor, no tengo nada que ver -ni trato los mismos temas, tampoco- que el maestro Hammet, lo cierto es que su acento, su visión cinematográfico de la literatura, quedó en mí. Alguien ya me lo dijo en su día.

Pero el tema, hoy, no es exactamente hacer una loanza a Hammet, en todo caso ya está hecha –y yo que me alegro, porque se lo merece- sino una reflexión de ese parágrafo con el que abría este post. Me quedo con la primera frase, “Esta ciudad se está apoderando de mí” y continúa con “si no me voy pronto me voy a volver tan rudimentariamente sanguinario como los naturales”. Este estilo, peculiar, directo, oscuro, tenso, los latigazos continuos y las sacudidas emocionales en el lector, acompañan las páginas de esta novela. Es una obra callejera y visceral que no dejaba de ser un retrato, más o menos fiel, de los Usa de aquella época. Cuidado, nos vamos a finales de los años veinte, con todo lo que eso supuso: días convulsos donde los haya, sin duda.

, la ciudad se apoderaba del personaje (Dinah Brand, Agente de la Continental), y su éxito acababa dependiendo de su propio esfuerzo, nada de fórmulas mágicas (léase entre líneas, gracias), nada de inspiraciones súbitas para resolver el caso, tan sólo esfuerzo, sudor y sacrificio. Vuelvo a esa primera frase, y formulo una pregunta: ¿no tenéis la sensación de que esta ciudad se está apoderando de vosotros? Cambiad ciudad por realidad o por mundo y veréis que lo que está pasando es dramático, aquí o allí, y sin embargo, casi ni nos damos cuenta, nos vemos como cómplices -involuntarios, o no- porque nos hemos convertido -nada más y nada menos- en naturales de una realidad que debería ser tormentosa para todos nosotros.

Vivimos en una crisis constante. Política –no quiero ni mencionar los motivos, pero para los que duden, con leer un par de diarios cada dos o tres días es suficiente-, institucional, económica, social, de valores… y de alguna forma, es algo tan tangible, tan -eso- natural que lo hemos acabado asumiendo.

80 años después, quizás nos debamos plantear si no va siendo hora de desnaturalizar según qué realidades, ¿no creéis?

Por cierto, Adriana, tal vez ya ha llegado el momento de releer al Maestro

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Los Ángeles no Deberían Pecar va reviure uns dies en motiu de Sant Jordi… a saber quin és el destí que la vida li depara a aquesta novel·la… però el que ningú em podrà treure mai serà l’emocionant sensació que em va quedar quan l’amic, col·lega i company Juan Checa em va presentar, fa unes setmanes, a Igualada…

Em perdonareu… sí que aquest bloc avui potser esdevindrà una mica Egobloc… però és sobretot un petit homenatge a en Juan, periodista de l’Extra, l’Extra.cat i de La Veu de l’Anoia, i una d’aquelles persones imprescindibles de conèixer… com l’amic Francesc Puertas.

Als dos… gràcies

Us deixo amb les paraules d’en Juan… avui l’Adriana es queda sense veu davant d’aquestes paraules:

Moltes gràcies a tots per ser aquí i acompanyar-nos, malgrat les inclemències esportives d’aquest cap de setmana, a la presentació de la novel·la “Los ángeles no deberían pecar”. Un llibre que el periodista Xavier Gassó va concebre quan només tenia 27 anys, i que és el volum inicial d’una trilogia que ret homenatge a la Dona, amb D majúscula.

Tots els rols femenins s’hi avenen, s’hi entaforen i es reflecteixen amb el personatge de l’Adriana, una creació de la qual l’autor pot sentir-se ben orgullós. Malgrat la seva insultant joventut, Gassó va donar forma a una protagonista irrepetible i plena de contrastos, genial en la seva composició i única en el seu tractament. A mesura que ens endinsem en aquesta fluïda, amena i vibrant narració, el personatge de l’Adriana se’ns apresona a la memòria, i el seu record creix fins a convertir-se pràcticament en un apèndix de nosaltres mateixos. Obra iniciàtica i d’autodescobriment, Los ángeles no deberían pecar és un llibre d’arestes i bifurcacions, que transita per camins poc recorreguts i que és la carta de presentació d’un jove que no és ni promesa literària ni revelació, sinó tot un Escriptor. També amb E majúscula.

La trama de la novel·la, que ja ens explicarà amb més profusió el seu autor, s’ubica en un internat de monges que també podria entendre’s com el món reclós i solitari en el que tots ens hi hem capbussat alguna vegada. Un món hòrrid i entotsolat i que, a l’igual que la protagonista, ens veiem en l’obligació d’abandonar-lo per aconseguir quelcom tant indispensable com la felicitat. Però, a banda d’un dilema, què succeeix quan s’hi contraposen aquest desig i el nostre veritable destí? La resolució d’aquest conflicte és el tapís central d’una història oberta a múltiples interpretacions, i que l’autor ha teixit a base de concreció i talent.

Probablement els àngels no haurien de pecar, però si llegir aquest llibre és una heretgia, us encoratjo a què, com jo, us considereu a partir d’ara ateus.

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A mi hi ha coses que em costen de creure…

Aquesta setmana hem vist al Roldán sortint de la presó content i cofoi dient “ya soy libre, ya soy libre“, sense que ningú sàpiga on és el botí que es va embutxacar (mira, ha aconseguit el mateix que el Dioni), i la Munar s’ha escaquejat de passar les seves nits en una cel·la (que segur que no serà com la de Celda 211, segur, segur…) pagant 350.000€ de fiança amb molta -infinita – més solvència que quan jo vaig haver de pagar 105€ de multa fa unes setmanes… i tots dos, Tots Dos, són/eren càrrecs públics que guanyaven un sou pagat per nosaltres. Pagat per nosaltres. Redéu, el món és ben boig.

Quant li hem pagat a aquest parell? Quant li paguem als polítics, cada dia? Per què la societat segueix assenyalant a bancs i caixes com a grans culpables de la crisi quan els que paguem amb els nostres impostos, són els senyors polítics que no saben volen trobar la forma de fer-nos sortir de la crisi? És curiós, ens sabem els sous dels nostres governants, però sabem què més hi ha al darrera d’aquestes persones que decideixen el futur d’un país, nació, estat, comunitat, localitat…? Ho sabem? La corrupció sembla estar tan arrelada a casa nostra, que tot plegat fa una ferum insofrible de podrit.

I, la qüestió és que ho veiem amb normalitat, ens sembla el més normal del món que la Munar pagui aquests diners així, “pim-pam, dinero viene dinero va” (perdoneu-me la poca-soltada) o que en Camps -per exemple- digui que és un pobre home que nomé té una misèria en un compte corrent i es quedi tan ample (algú s’ho creu?)…

Jo el que em crec, és que tot això sí és real, que tots ells estan podrits… però manen massa per fer-hi res… oi?

Bé, us deixo amb la tercera part -i final- del relat… avui tocava tancar-ho així :) espero que el gaudiu!!

1. Encara que creguis que això no és real (3a part)

La porta es tanca. Dos nous inquilins entren a l’habitació, ell és un noi ros d’aspecte nòrdic, ella una dona petita i prima amb trets asiàtics. Tots dos somriuen. Tots dos xerren amistosament. Tots dos s’estiren al llit i es besen amb una passió que ni pot ni ha de passar inadvertida als ulls d’aquell que s’oculta darrere de la cortina.

Sí. Et jura que és real. Es gira lentament per intentar no molestar a la parella que joguineja, feliç i ignorant, al llit d’aquella habitació. Se li fa estrany viure en aquella situació però pràcticament podria dir que s’han acostumat. L’habitació passa més hores lliure que ocupada, i ell pot dedicar-se a observar, a anotar, a dibuixar, a sentir que el seu alè segueix entelant el vidre de la finestra.

I la seva dona. La seva dona s’adorm plàcidament estirada sobre la vella moqueta de color granat, oculta per unes llargues i opulentes cortines verdes i daurades que dissimulen la seva presència. Ella ja no perd temps en reprendre aquesta obsessió del seu marit de quedar-se enfront de la finestra i observar el món. Perquè la dona entén que ha de seguir sola, malaltissament sola, atrapada en aquella habitació fins que arribi el moment que ell decideixi marxar, en que trobin la via per sortir d’allà. I aquell és un instant que anhela en silenci, un instant que sap que arribarà just quan aquella realitat, que per a ell és la seva vida sencera es converteixi, al mateix temps, en un mos de certesa. La certesa que encara no ha aconseguit assumir.

Així que ella espera. L’espera. Es desespera. Voldria sortir i viatjar allà on sap que pertany. Però tot haurà d’esperar un nou moment, el seu moment, perquè encara no han trobat el camí de tornada, però té la sensació que aquell camí s’està obrint lentament sota els seus peus. I aquell sentiment l’alleuja. Ell mira per la finestra. La nit de Londres s’espessa en l’alè dels transeünts. Els joves apaguen la llum després d’haver-se besat, amb una dolçor pròpia de la maduresa de la seva passió i, amb ells, la brillantor de l’hotel es fa fosc i el món dóna una oportunitat a la lluna per ser l’única protagonista. Potser sí. Potser és tot tan real com el dolor que sent en el pit. Un maleït dolor que, t’ho pot jurar, sent que l’ha matat, que l’ha apartat de tot el que va ser, de tot el que podria haver arribat a ser. De tot el que hagués desitjat ser. No li queda més remei que sospirar en silenci. Deixar els ulls en blanc i, després, observar la parella de la seva habitació, lliurats ja a un somni plàcid. La vida és curiosa.

Curiosa i real.

Encara que potser ho seria més si ell estigués viu.

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Com ho diria jo? Complicat?

Sí. Vivim en un món complicat de definir. A vegades voldria que dir que és un món capriciós, però sovint em confonc i dic capciós (ja ho sé, ja ho sé, sé que és un joc de paraules ben absurd, però tant se val, me’l permetreu, oi?) que sembla haver estat creat amb l’objectiu d’eganyar-nos constantment.

Neva i tot s’atura. Plou i ens ofeguem. Enllà la terra tremola i aquí tremolem nosaltres quan ella ens recorda que ens pot sotmetre sense gaire esforç. Per descomptat pensem que la podem governar al nostre gust, però tot és mentida. Una bonica mentida que ens porta a sentir-nos els reis de l’univers mentre ens diem a nosaltres mateixos que som els més guapus (gràcies, gràcies!) de la galàxia ^^.

Ara bé, una cosa em pregunto… ningú s’adona de la inoperància dels que manen? ningú s’adona que -cada cop que la seva presència és requerida- no hi són? ningú s’adona que tenim uns polítics que fan pena? ningú s’atreveix a fer un pas endavant i dir allò que cantaven (fa anys) els Sau: Això es pot salvar!? Que això es pot salvar…

Va… en fi, no parlaré més de política, que el metge m’ho té prohibit… us deixo amb la segona part del relat que ja us vaig presentar fa una setmana i mitja… la tercera i definitiva, ben aviat… la resta del llibre (algun any d’aquests… o no… )

L’Adriana i jo us desitgem salut i sort…

1. Encara que creguis que això no és real (2a part)

L’home enarca les celles. La veu de la seva dona el desperta d’aquesta espècie de tràngol en el qual s’havia quedat ancorat.

- Ja saps que em costa.

- Portem mesos en aquest lloc i encara et costa adormir-te per les nits… et segueixes sentint un estrany?

- No és això. Saps que és més complicat. És tan sols… no entenc per què ho hem de fer això de dormir… no ho necessitem pas.

Treu la seva vella llibreta d’apunts i comença a anotar els seus pensaments. Dibuixa la cara de la dona de l’habitació del costat, la que ja torna a colpejar amb el capçal del seu llit la paret que els separa, provocant un lleuger grunyit de la que dorm al costat d’ell.

- Aquests dos sempre estan igual…

- Sí. Sempre.

Sospira. Hagués volgut somriure. Però d’haver-ho intentat tan sols hauria aconseguit un gest trist, trencat, patètic, un d’aquells gestos que es claven en les genives i es converteixen en una ganyota menyspreable.

Així que prefereix sospirar, és més fàcil, sospirar i observar a la seva dona, estesa sobre el llit, amb la camisa de dormir lleugerament descordada i lleugerament per damunt dels genolls. La seva tremolosa pell difícilment sembla capaç de suportar el pes del temps transcorregut. Enyora els dies que ja no tornaran.

- Vindràs al llit?

- Crec que no. Vull seguir prenent notes…

Ella remuga alguna cosa que ell és incapaç de desxifrar. Es gira d’esquenes a la dona i torna a fixar la seva mirada en els punts de llum de més enllà de la finestra. Cada vegada queden menys. La gent dorm. La vida se’n va apagant lentament. No succeeix res especial. Allà, just davant dels seus ulls, una jove parella encara segueix observant el mapa de la ciutat planejant els seus passos per a un demà que no tardarà a arribar, altres, uns pisos per damunt, estan quedant-se adormits enfront d’un televisor que no deixa d’irradiar imatges pretesament humorístiques gravades en qualsevol carrer d’aquella mateixa capital britànica.

Sí. Aquell món seu és millor que qualsevol altre. Així que es torna a amagar darrere de la cortina i deixa que la seva mirada s’impregni de la puresa d’aquesta nit en la qual la lluna segueix il·luminant l’impressionant edifici que l’acull, un petit món poblat d’ànimes.

És llavors quan un lleuger so metàl·lic l’adverteix de l’arribada d’aquell instant al qual s’ha hagut d’acostumar per força. Nerviós, observa la porta d’entrada de l’habitació. Un petit fil de llum va creixent conforme el so avança. Mira a la seva dona. La seva dona el mira a ell.

- Què hem de fer?

Ell baixa el cap i tanca els ulls. Observa al seu voltant. Li assenyala un petit racó just entre el minibar i la cortina de l’altra finestra que existeix en aquella habitació, la que dóna al carrer.

- Ja ho saps.

La dona s’aixeca del llit, es dirigeix veloç cap a aquell racó, s’oculta darrere de la cortina, apaga els seus ulls i es relaxa com ha fet tantes altres vegades.

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Sabeu què?

Feia temps que no em dedicava a fer relats. Sí potser n’he escrit algun, molt puntualment i per acabar de donar-li forma a “Mosquitos de Invierno“, però em refereixo a que ja no era  un hàbit literari -diguem-ne així- sostingut en la meva rutina creativa… vaja, en realitat era així fins fa uns mesos.

Perquè tot just després d’acabar la segona part de “Los Ángeles no deberían pecar” que no trigarà gaire en veure la llum, vaig decidir que abans d’escriure una altra novel·la, volia tornar a “mi“. Perquè aquest “mi” és el Xavi relatista que jo ja estava començant a enyorar… així va neixer un llibre que -vés per on- al final tampoc serà ben bé de relats… o sí, però no en el seu significat més habitual.

De totes formes, aquesta composició haurà d’esperar a veure la llum -si mai arriba a fer-ho ^^-.

Això sí, us deixo amb el primer lliurament del conte que obre aquesta novel·la relatada que m’ha quedat… tot aquest conte, aquest “Encara que creguis que això no és real” us el penjaré aquí, la resta del llibre? el descobrireu si els publico algun dia… i si el compreu… (que això és una altra història :P )

Aquí va (i Adriana, perdona’m, però aquesta vegada no té res a veure amb tu…)

1. Encara que creguis que això no és real (1a part)

Et pot jurar que ho és. Et pot jurar que això és real. Tan real com la vida. Aquesta vida que, tal com li havien explicat centenars de vegades, supera la ficció en totes les seves facetes. Sí, encara que creguis que això no és real, ho és. Tan real com aquesta finestra que brilla enmig de la foscor, com els gemecs que es filtren a través d’un primíssim mur colpejat per dos amants insaciables i incansables, tan real com el silenci que en ocasions apaivaga la seva ment, o com la resplendor d’una lluna que no hauria de ser tan gran en una nit com aquella.

Sigui com sigui. Ell et pot jurar que això és real. Ho sent en la seva pell, aquesta pell que s’eriça quan els seus ulls es perden en la nit i es retroben en retines desconegudes. Ho sent en la seva ment que dibuixa unes històries amb veritats que no importen tant com ho importa la seva força. La seva força. El creador l’il·lumina des de d’alt de l’edifici, com un vell focus que il·lumina la ciutat que s’estén sota els seus peus, una ciutat mig adormida mig viva, potser cansada de contemplar la memòria oblidada dels anys que va ser esplendorosa. Però això, a ell, li sembla una banalitat.

- Perquè sé que segueix sent real.

La seva veu es difumina lentament en l’espessa cortina que l’oculta de la llum. La seva figura es dissimula perfectament i es converteix en un imperceptible perfil invisible a ulls de qualsevol mirada que vulgui descobrir-lo. Més enllà, el sotragueig contra el mur que subjecta el pesat i recarregat capçal del seu llit ha perdut intensitat. En qualsevol moment s’aturaran. Ella s’acostarà a la finestra. Precisament a aquella finestra que queda a tan sols uns pocs centímetres de seva. S’asseurà a prop. Traurà un cigarro del paquet i el fumarà lentament. L’assaborirà com si fos la última vegada en la seva vida que ho anés a fer. Deixarà que el vermell del seu carmí s’imprimeixi en el paper blanc mentre la seva mirada es perd més enllà d’aquesta nit.

Serà real. Serà tan real que ell tornarà a sentir aquell nus a l’estómac mentre observa la foscor als ulls d’aquesta dona i el gest de dolça placidesa en la seva cara.

I, com passa tan sovint aquelles últimes nits, la seva parella s’acostarà sigil·losament, esperarà, carregat d’una infinita paciència, que finalitzi el cigarret, somriurà, li xiuxiuejarà quelcom a cau d’oïda, sigui el que sigui la farà somriure, la posarà dreta, la recolzarà en la finestra, els seus pits tocaran el vidre gèlid d ‘aquella nit d’hivern al temps que la seva pell s’omplirà de petites gotes de suor i el seu pubis, delicat, s’inclinarà lleugerament cap enrere. I tot mentre ell, torna a prendre-la, aquesta vegada subjectant-la per la cintura, agafant la seva rossa cabellera i besant la salada nuca d’aquella dona que farà que els seus panteixos posseeixin, de nou, el silenci.

Ell s’apartarà lleugerament de la finestra. Però no ho farà fins que els amants es tornin a dirigir cap al seu llit i converteixin de nou aquell estret mur entre els seus dos mons, en una realitat palpable, auditiva, certa. Somriurà a la foscor. Somriurà a la fràgil soledat de la seva ànima. Les gotes de llum que es filtren en la seva retina i s’imprimeixen en la seva ment quedaran com simples records de tot el que va tenir, però també de tot el que va desitjar posseir. És curiós. Aquesta és la seva única certesa, allò al que es pot aferrar, allò que copeja la seva consciència. És curiós, sí, però també és real.

- Te’n vas a dormir?

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Avui fa 25 anys de la mort de Salvador Espriu. En farà uns 15 de quan el vaig descobrir amb tota la seva intensitat, de quan vaig adonar-me de la intensitat dels seus versos i de com construia emocions a través de la paraula… d’alguna forma, no sé de quina, però segur que d’alguna, la meva Adriana existeix, perquè un dia vaig caure pres de Sinera…

Potser una part de mi segueix, encara, allà, al davant d’aquella làpida, pensant en tots els mots que mai van ser escrits…

Cementiri de Sinera

Quina petita pàtria
encercla el cementiri!
Aquesta mar, Sinera,
turons de pins i vinya
pols de rials.  No estimo
res més, excepte l’ombra
viatgera d’un núvol.
El lent record
dels dies
que són passats per sempre.

Així, avui, m’afegeixo, de tot cor, a l’homenatge que des del bloc Antaviana la Roser Caño realitza a la figura de Salvador Espriu.

Reconozco que me había jurado a mi mismo que no iba a escribir – y, ni mucho menos, a publicar- este post. Pero al final he caído. Lo cierto es que intentar resumir años, más aún si el año es tan complejo como este que cerramos, no es algo que me motive especialmente. Entonces, ¿por qué lo hago? Buena pregunta –gracias a mí mismo por hacérmela-. Pues lo hago porque hay ocasiones en las que uno se ve movido por impulsos y, aunque no siempre es conveniente escucharlos, hay momentos en la vida en que va bien dejar que sean ellos los que vayan apretando las teclas. Así que, vamos a ello…

Permitidme que, para hacerlo, me valga de 15 momentos o personajes que han hecho de este año el que ha sido.

  1. El 150 aniversario de Caixa Sabadell, porque nadie se va a sorprender a estas alturas si explico que ha sido -y será siempre, ¿ya para qué engañarnos?- uno de los hitos de mi carrera profesional, especialmente por las personas con las que lo he compartido y porque lo que he aprendido y lo que he crecido organizando y sufriendo esta celebración no se puede escribir. Quizás todavía está demasiado reciente, pero algún día los que hemos vivido en primera persona, para lo bueno y lo malo, este momento histórico (y con el baile de fusiones, creo que nadie más va a llegar, ya, a esa cifra en muchos años), seremos capaces de valorar lo que conseguimos.
  2. Obama… vale, sí, es típico y casi va a ser tópico en cualquier resumen del año… pero yo no voy a ser complaciente. No es mi estilo. Obama no me decepciona, no podría, porque, aunque en algún momento llegué a creer en él casi como un colegial emocionado al contemplar por primera vez a un político sin saber de qué pasta se van haciendo todos, al final sé que va a tener que doblegarse a los poderes fácticos a los que cada uno de nosotros está sometido. Sin embargo, quiero pensar que dejará un buen legado para generaciones futuras, llamémosle buenas intenciones, o un sincero esfuerzo por ser mejor. Eso, de por sí sólo, es un buen principio. Aunque no deja de ser un principio.
  3. Ligo el personaje anterior al Nobel de la Paz, porque debo decir que me ha parecido uno de los momentos más absurdos de nuestra historia moderna… ¿de verdad es el hombre que más ha hecho por la paz en el mundo en este 2009? ¿Y los cooperantes, los misioneros, las oenegés, los voluntarios…? Nos decepcionamos a nosotros mismos con decisiones como esta, nos etiquetamos como seres de miras muy poco amplias.
  4. No he podido votar en ningún referéndum por la independencia de Catalunya, pero hubiera votado . Hubiera sido un para conservar e incrementar la dignidad de mi país, porque siento la necesidad que se reconozca a la nación catalana, porque me siento catalán. Sin embargo, queda un largo camino, y el camino ha de pasar –necesariamente, por favor- por un imperioso cambio a nivel político. Y no solo me refiero a los que mandan ahora, también a los que quieren llegar a mandar algún día. Es necesaria una fuerza que aglutine, una y facilite una voz potente al nacionalismo catalán. Ojalá este blog -en castellano, sí- consiga que todos los que me leen y vivan o no en Catalunya nos entiendan y comprendan que no hay un sentimiento de odio en el nacionalismo, sino de pertenencia, una percepción histórica de quien somos, de quien deseamos ser. Eso es la famosa “dignidad”. No sé por qué razón seguimos empeñados en enfrentarnos los de aquí con los de allí…
  5. Hablaba de alternativas… y eso es algo que no es, ni será, ni va a ser nunca Reagrupament, porque por más que Carretero lo quiera hacer bien, no deja de ser una escisión, y como escisión resta, no suma, como escisión resta, y si resta quiere decir que seguimos dividiendo, y recuerdo que un sabio dijo un día “divide y vencerás”. La lástima es que no necesitamos que nos dividan desde España… nos dividimos solitos.
  6. Permitidme que saque pecho por las seis copas, por ese Barcelonismo que también es más que un sentimiento, y no sólo porque sea uno de los momentos más grandes de esta religión que es el Barça, sino por todo lo que representa: el éxito de una cantera, de una forma de entender el deporte, de un perfil humano muy concreto, de una apuesta por los de aquí… en un mundo que tan sólo entiende de billetes, eso es algo que debe ser destacado.
  7. Josep Guardiola era un personaje al que cuando crecía todos los niños de mi generación imitábamos en los patios futboleros de las escuelas: cabeza en alto, la pelota controlada y siempre buscando el mejor pase. Lo que jamás imaginamos fue que esa cabeza que llevaba en alto fuese la mente más clarividente de la historia del futbol. Lo que ha hecho este hombre es increíble, algún día se le verá como el reinventor del futbol, al nivel de muy pocos… quizás de aquella naranja mecánica, quizás de aquel futbol total… muy por encima de supuestos genios sobrevaluados como Cruyff.
  8. Y si uno ha demostrado ser un señor y el mejor entre los profesionales, otro se ha vuelto a comportar como un ser déspota, ególatra y endiosado. Por supuesto hablo de Joan Laporta, un hombre que llegó como una alternativa, como aire fresco pero que ha acabado siendo una bruma muy viciada. Sí, ha tenido la suerte –o quizás la habilidad, ves a saber- de rodearse de profesionales que le han salvado la papeleta en más de una y dos ocasiones, pero el de ahora es una caricatura del Jan que prometió –por cierto, lo que son las cosas, ¿no?- a Beckham. Lo peor han sido sus devaneos políticos y las bravuconadas que ha dejado ir en demasiadas ocasiones –cual niño del exorcista, él, puesto que no se reconoce cuando se ve en las imágenes, en fin-. Vamos a tener Laportismo hasta en la sopa. Lamentable futuro político nos espera si es él el representante del cambio Reagrupado.
  9. Charlotte Roche – ya sé que ahora mismo muchos os habéis quedado igual, pero leer las próximas líneas y lo entenderéis-. Roche es la autora de Zonas Húmedas (Ed. Anagrama). Probablemente la novela que más me ha impactado en este 2009. En un primer análisis hubiese dicho que la culpa era de su uso escatológico del cuerpo humano de la mujer, tal vez por lo íntimo y descarnado de sus revelaciones, pero eso fue antes de descubrir la forma en la que atrapa esa lectura tan simple y básica, como bucea en las más puras e intensas emociones del lector llevándolo de la repulsa a una atracción casi enfermiza, por seguir leyendo. No es la típica historia agradable para recomendar, pero lo voy a hacer: un must para 2010.
  10. La conferencia del clima de Copenhagen ha sido, sin lugar a dudas, la falsa más absoluta, monumental, penosa y barriobajera de la historia moderna en lo que hace referencia a conciencia ecológica de nuestros países desarrollados –alguien debería explicar, calcular, y argumentar el coste en CO2 de esa cimera para que se nos cayera a todos la cara de vergüenza por esos dirigentes que tenemos-.  Ha sido tan patética esa falta de habilidad para sacar adelante un pacto por el clima que, sinceramente, creo que todos esos representantes del pueblo deberían estar representándose a ellos mismos en el sofá de sus casas, mirando el tiempo pasar por la ventana y bien lejos de la vida política, por ineptos, egoístas o, sencillamente, especuladores.
  11. Las cruces, los velos, las mezquitas, las iglesias, la educación… ¿qué nos pasa? ¿Acaso nos olvidamos que mantener nuestra identidad es tan importante como saber adoptar y acoger en nuestros brazos nuevas culturas? Tengo la sensación que queremos ser tan políticamente correctos que nos vamos a perder por el camino. Lo de cambiar el nombre de las celebraciones navideñas, de semana santa, proponer eliminar festivos porque sean de origen religioso me parece una simpleza y una bastedad tan sólo al alcance de mentes tan básicas como la de quienes dicen que mandan.
  12. El gobierno español de Zapatero, Chacón, Sinde, o Salgado –uf, Salgado, uf- ha demostrado ser el peor en legislaturas. Lo siento. Es mi opinión y sé que muchos no la compartirán, pero no ha sabido resolver ninguna de las crisis a las que se ha enfrentado o lo ha hecho de forma chapucera, demostrando desunión, criticándose unos a otros y siendo lentos e ineficientes. Esto se aplica también para el Tripartit. Lo peor del asunto es que tenemos los políticos que merecemos. De lo contrario la mayoría no los estaría votando legislatura a legislatura. Pido un cambio.
  13. No me quiero dejar en un rincón a la crisis, aunque lo haré vía minicomentario: vino, vio y venció por culpa de la inutilidad de los que la debieron gestionar. Y ahora tocará arrastrar años este lastre. Sin embargo, saldremos adelante, luchando pero adelante.
  14. El eterno Estatut… sólo puedo decir que otra decepción por parte de la justicia serían demasiadas decepciones juntas. ¿Confiamos en la cordura de los magistrados?
  15. La corrupción. Lo de Millet, lo de Santa Coloma, lo de las Baleares, lo de Valencia, lo de… la justicia española tiene trabajo por delante, porque tengo la sensación que queda mucho por limpiar… de hecho, queda tanto por limpiar que a veces pienso que sería más fácil comenzar de cero. Aunque para empezar de cero se necesitaría dinero, y si se necesito dinero… eterno dilema, ¿verdad?

Largo. Me ha quedado largo -me disculpo, pero se trataba de 365 días….  -. Así se ha configurado este año, un año en el que yo mismo he pasado por estados de ánimo y momentos totalmente contradictorios, pero que ha acabado llenándome de una felicidad y de un sentimiento de plenitud que creía imposible volver a sentir. Así, con esta paz de espíritu, cierro un 2009 que me permitió volver a ver publicado un libro con mi nombre en la portada, y abro un 2010 que me llevará directo a otro sueño, la segunda parte en la historia de mi Adriana Angelis… El año de los Mosquitos da paso al año de La Inocencia… un año para la esperanza, repleto de nuevos y emocionantes proyectos…

Bienvenido sea…

-no, en este post no hay enlaces… es un post ególatra… qué cosas :P -

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